Basta Ya



Ni la ONU, ni la Cruz Roja, ni las escuelas, ni los hospitales, ni los niños ni nada. Israel lanza bombas y misiles contra todo lo que se mueve. Ya van cerca de mil muertos en Gaza por la intervención de la maquinaria militar israelí y apenas una veintena de bajas de soldados y civiles hebreos. ¿Será esto lo que algunos tertulianos, columnistas y una parte de la sociedad  llaman “una acción en legítima defensa”? Para quienes rechazamos toda respuesta terrorista, sólo puede merecernos desprecio opiniones como las citadas, que no son sino un intento desesperado de justificar lo injustificable. No hay justificación posible para la masacre, la barbarie y el asesinato. Es indecente, inmoral,  indigno e intolerable, por mucho que lo disfracen de legítima defensa. Y hay que decirlo bien alto y bien fuerte. 

 Hamás no es santo de mi devoción y sus acciones terroristas son inaceptables, su ideología la rechazo de plano, pero que nadie olvide que ganó unas  elecciones democráticamente. Atrás quedaba una corrupción generalizada en la acción de gobierno de Al Fatah y una sorda pero eficaz política de desgaste israelí contra su  histórico líder Arafat, que tan bien le vino a Hamás. La actual ofensiva militar por tierra, mar y aire del potente ejército  israelí contra Gaza es un crimen contra la humanidad, puro terrorismo de Estado.Hamás no puede ser la excusa para comprender el terrorismo militar del Gobierno de Israel contra la población indefensa  de Gaza. 

 

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