MANIFIESTO DE SINDICALISTAS CON IU PARA EL 7-J




Los sindicalistas del conjunto del Estado que subscribimos este manifiesto llamamos a los trabajadores y trabajadoras a participar masivamente en las elecciones europeas del 7 de junio, tan cruciales para nuestro futuro, a pesar del desapego que están creando Partido Socialista y Partido Popular con debates ajenos a los problemas de la gente, y les llamamos a apoyar a Izquierda Unida por ser la mejor opción en tanto que trabajadores y en tanto que ciudadanos.

Izquierda Unida ha mantenido una oposición coherente, exigente, útil y comprometida con los trabajadores, en ocasiones por propia iniciativa, en otras ocasiones apoyando las propuestas sindicales en su labor en el Parlamento Europeo. Siempre para favorecer un mayor papel de lo público en la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos, en el objetivo de una mayor redistribución colectiva de la riqueza creciente que el conjunto de la sociedad ha sido capaz de generar durante el último ciclo económico, contribuyendo a frenar a la derecha europea en temas como las 65 horas, y denunciando las coincidencias de derecha y socialistas en temas tan sangrantes como el urbanismo salvaje o la directiva de la vergüenza sobre inmigración.

El gobierno socialista no ha sabido aprovechar el período excepcional de prosperidad y crecimiento económico para avanzar hacia un modelo productivo más sostenible, con un empleo de mayor calidad, más seguro y saludable y menos precario. El gobierno socialista ha continuado optando por un modelo económico con baja productividad, salarios reducidos, empleo precario, baja cualificación, sobreexplotación sistemática de la mano de obra inmigrante, y el olvido de una política dirigida al desarrollo de un productivo sostenible y de calidad, que se asentase en la inversión en I+D y en el desarrollo tecnológico. Y ahora, en medio de una profunda crisis, es poco creíble su apuesta retórica por un cambio de modelo productivo, que hasta la fecha no se ha concretado en nada.

Tampoco ha sabido avanzar lo suficiente en la convergencia real con los países de nuestro entorno en materias de enseñanza y sanidad públicas, al igual que en I+D+i. En estos años, se podrían haber acortado más las desigualdades existentes y haber avanzado de forma resuelta en el objetivo de equiparar las exiguas prestaciones sociales de nuestro país con las disfrutadas por la media de la ciudadanía en la zona euro. El gasto social en nuestro país sigue estando muy por debajo -un 27% menos- que la media europea.

La crisis económica se ha agravado de forma acelerada en nuestro país. El paro supera ampliamente los 4 millones y más de 1 millón de desempleadas y desempleados han agotado todas sus prestaciones. 1 millón de hogares tienen a todos sus miembros activos en paro. La destrucción de tejido productivo es profunda y acelerada.

Y la patronal y el Partido Popular preconizan como toda solución nuevos recortes sociales y reformas laborales que se basen en el abaratamiento del despido y la desprotección social.

Ante ello y ante la parálisis del gobierno, Izquierda Unida, en amplia coincidencia con los sindicatos, trata de situar que el diálogo social se centre en temas concretos como:

- Plena protección a las paradas y parados.
- Salario mínimo equivalente al 60% del salario medio y limitación del salario máximo interprofesional. Jornada ordinaria de 35 horas semanales.
- Parque público de vivienda en alquiler protegido y tasado.
- Condicionamiento de todo aval a la banca al volumen y destino de los créditos. Creación de una Banca Pública al servicio de la economía real. Control democrático del Banco Central Europeo y del Banco de España.
- Reforma fiscal progresiva.
- Fondo de inversión pública frente a la crisis, cuya dotación procederá a la suspensión de la compra de activos tóxicos de la banca.
- Dotación y desarrollo de la ley de dependencia, la sanidad y la educación pública.
- Estrategia de energías renovables y de ahorro energético, basado en la creación de consorcios públicos europeos, alejando su control de las multinacionales.
- Control público de los sectores estratégicos como agua, energía, ferrocarril…
- Paralizar el Proceso de Bolonia y abrir un debate sobre la universidad europea pública y de calidad.

Las alternativas son posibles. La crisis no la deben seguir pagando los trabajadores.

Izquierda Unida está con las gentes que viven de su trabajo. Las soluciones pasan por el reforzamiento de la izquierda real que representa Izquierda Unida. La realidad demuestra que el Partido Socialista es capaz de pactar a derecha o a izquierda según las circunstancias. La crisis precisa de una izquierda fuerte y comprometida como Izquierda Unida, que contribuya con sus propuestas a que las salidas a la crisis siempre pasen por la izquierda y por la defensa de los intereses de trabajadoras y trabajadores.

Por ello votaremos a Izquierda Unida el 7 de Junio en las Elecciones Europeas. Y por ello te animamos a que tú también lo hagas.

1 comentario:

  1. Por fín, ya era hora de que alguien en CCOO se diera cuenta de que es necesario tener una posición coherente entre la acción sindical y la política. No estoy hablando de ser correa de transmisión de nadie, sino de que a la hora de las elecciones hay que apoyar a quien de verdad está contigo dando la cara y no pactando reformas laborales a tu espalda con la derecha catalana de CIU.

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