Sindicalistas Vagos


Cuando se habla de “los sindicatos”, siempre se refieren a CCOO o a UGT. Nunca se nombran al CSIF, al SOC o a esos sindicatos llamados “amarillos” que, por ejemplo, tiene a su antojo El Corte Ingles.

La critica a los sindicatos UGT y CCOO provienen, en su mayor parte, desde el entorno social de la derecha, pero muchas – y son las que más me duelen- provienen desde la izquierda y mientras más de izquierda es, más sube el tono de esas criticas. No seré yo quien diga que todo de los sindicatos es muy bueno. Naturalmente hay fallos en las organizaciones sindicales y yo soy el primero en reconocer, pero de eso a la campaña que existe va un trecho.

Pero mejor que yo, Rodolfo Serrano escribe un artículo en Diario Abierto titulado, Sindicalistas Vagos que considero bastante claro y que suscribo en su integridad. Aquí les dejo con el artículo:


Sindicalistas Vagos. Rodolfo Serrano

Arrecian los ataques contra los sindicatos. El otro día, se lo preguntaron en vivo y en directo a Cándido Méndez. Más o menos: “Oiga, ¿ha oido usted que los sindicatos no sirven para nada, no representan a nadie”. Cándido, hombre prudente, dijo: “Mire usted: representamos a todos los trabajadores. Cada cuatro años nos sometemos a las urnas. Nos eligen los trabajadores en sus empresas”. La entrevistadota se quedó sorprendida. “Ah, ¿sí?”.

Pero lo cierto es que hay una cruzada contra los sindicatos que parte de dos puntos: La ignorancia y la mala intención. Los ataques de los ignorantes son más fáciles de contestar. Suele ser gente que no sabe eso, que los sindicatos se someten al voto obrero cada cuatro años. Que los sindicatos frenan actuaciones injustas, en la política y en la empresa, que negocian convenios, que frenan las tentaciones neoliberales, que defienden al parado, que luchan por mejores condiciones de trabajo, por horarios justos.

El problema está en quienes atacan a los sindicatos desde la mala leche, desde la mala intención, desde una ideología cavernaria. Aquí hay desde periodistas a políticos de medio o abundante pelo.Estos dicen que los sindicatos reciben mucho dinero del Estado, que los sindicalistas son unos vagos que viven del cuento. Curiosamente estas críticas suelen venir desde personas e instituciones que viven del dinero público.

Así que hay dirigentes políticos que critican a los sindicatos, sin tener en cuenta que ellos están sostenidos por el mismo dinero. Que en su organización hay liberados que se pagan con ese mismo dinero. Que tienen menos afiliados que los sindicatos a los que critican. Los sindicatos reciben dinero del Estado. Faltaría más. Son instituciones que recoge nuestra Constitución, lo mismo que los partidos, y que, como ellos, necesitan ayuda pública para funcionar en condiciones. Para hacer bien su trabajo. Y lo hacen bien.

¿Alguien se ha preguntado qué ocurriría si cada uno negociara directamente con su jefe el salario, el contrato, las vacaciones, los horarios, etcétera? ¿Si no hubiera unos sindicatos que han establecido unos límites en los que se debe mover los derechos de los trabajadores? Cuestionar a estas alturas el papel de los sindicatos sólo puede hacerse desde la ignorancia o desde la mala intención.

Otro día hablaremos de vagos y de privilegios. Y analizaremos el trabajo y los privilegios de algunos políticos, periodistas y tertulianos de pro que viven -y muy bien- del dinero público que niegan a quienes tiene a sus espaldas años de lucha por el bien común. Con todas las excepciones que se quiera por uno u otro lado.

1 comentario:

  1. Anónimo18/2/10 8:17

    Estando en general con el articulo, tenemos que reconocer que algo ha fallado durante estos años en CCOO, Antonio Gutierrez en el Psoe y Fidalgo a sueldo de esos que critican con mala leche a los sindicatos y diciendo que lo de la jubilacion a los 67 es razonable.
    En muchos casos los sindicatos mayoritarios han preferido dedicarse mas a la formacion (dinero de la administracion) que a la defensa de la clase trabajadora...esperemos que algo cambie en CCOO

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