Libertad.

El Estado de alarma se ha vendido por los medios amigos y por el PP como un arresto domiciliario y no como una medida de seguridad sanitaria y en esas estamos. 

 Ahora se extrañan y se alarman de que se celebre el final del Estado de Alarma con botellones y que los cayetanos, los aspirantes a cayetanos y la plebe lo celebren haciendo lo que les da la gana. 
No lo vimos venir, pero Ayuso, la heroína de libertad, ganó con sólo una palabra, sin programa, sin propuestas,  sin nada. Apelando a una falsa “Libertad”. 

 Este fin de semana ejercieron la falsa libertad que les han vendido a los mamarachos que la han comprado. Es pura secuela Al final es consecuencia, entre otras cosas, de que se haya inculcado a la sociedad una idea tan clásica española en la que la libertad es; "hacer lo que me da la gana, porque nadie me dice a mi que puedo hacer o no". Aquello tan castizo de "Usted no sabe con quién está hablando...". 
Ganaron vendiendo cañas, terracitas y libertad y ahí tienen libertinaje, pero, claro, la culpa es de Sánchez por no hacer los deberes, por no legislar y  blablabla. . Y no lo olvides: si el sábado te cogiste el ciego de tu vida y te lo pasaste como nunca, es gracias a Ayuso; pero si a partir de ahora los contagios se disparan y colapsan las UCIs, es culpa de Sánchez y, si me apuras, también del Coletas.

 Lo dicho: ¡LIBERTAD!

 

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