viernes, 29 de octubre de 2010
martes, 26 de octubre de 2010
lunes, 18 de octubre de 2010
Nadie. Almudena Grandes
jueves, 14 de octubre de 2010
Contra el fraude electoral. Reforma de la ley electoral
Señorías:
Me dirijo a ustedes con el fin de hacerles patente mi preocupación por algo que por enésima vez, han rechazado en el Congreso.
Al parecer, esta semana van a aprobar cambios sobre la LOREG (Ley Orgánica del Régimen Electoral General de 1985), modificaciones a las que no niego su importancia, pero que, sin embargo, olvidan lo que debería acercarnos a un principio democrático por excelencia, el de: “una persona, un voto”.
Aproximarse a ese principio debería ser para ustedes –representantes del pueblo— una obligación ética, si es que, como supongo, creen ustedes en la democracia.
El hecho de que quieran mantener la falta de proporcionalidad y las disfunciones en la asignación de escaños a los distintos grupos políticos que se presentan a las elecciones, no dice mucho en su favor y sí de sus propios intereses partidistas, creando desconfianza en la opinión pública que, como ustedes saben, no tienen a la clase política, precisamente, muy bien valorada.
¿Cómo se puede entender que se mantenga esa falsa proporcionalidad que hace que algunos partidos políticos necesiten unos 66.000 votos para obtener un diputado y otro (el caso extremo de IU/ICV) necesite casi 500.000? ¿Acaso les parece democrática una ley que hace que un voto de unos partidos valga siete veces más de lo que vale el voto de otro?
Como ustedes bien saben, lo ideal para corregir este defecto sería cambiar la circunscripción electoral, pero ésta está recogida en la Constitución y no parece que ustedes estén dispuestos a cambiarla. Sin embargo, hay otras fórmulas que permiten, si no una proporcionalidad total, que haya una aproximación mucho mayor sin modificar la Constitución. De hecho una de las fórmulas sería la que, a petición del gobierno, ha sugerido el Consejo de Estado. Recomendación que ustedes han rechazado.
No es lícito que quien tiene el derecho de defender los principios democráticos elementales se opongan a que la proporcionalidad de “una persona, un voto” se pueda conseguir. No hay ninguna razón, salvo la de sus intereses partidistas para que no se acepte la reforma que ha aconsejado el Consejo de Estado. Así es que todavía están a tiempo, Basta que se pongan de acuerdo y sean capaces de anteponer una representación justa a sus propios intereses.
Si lo hacen, como ciudadanía nos daremos cuenta de que cumplen con su obligación. Porque, señorías, para que sean democráticos los acuerdos que ustedes toman, lo primero que debería ocurrir, es que la representación de la voluntad popular fuera lo más fiel posible a los votos que emite. Hoy no es así. En sus manos queda rectificar algo que parece tan obvio.
Muchas Gracias.
lunes, 11 de octubre de 2010
miércoles, 29 de septiembre de 2010
domingo, 19 de septiembre de 2010
Siempre se mueren los buenos
Ya sé, ya imagino que pensarán que el título de esta entrada es una frase hecha. Morir, nos morimos todos, los buenos y los malos. Todos vamos a morir hayamos sido buenos o malos. La muerte nos iguala a todos. Además seguro que sería difícil ponerse de acuerdo sobre lo que cada cual considera ser bueno, malo o regular. Pero cuando se mueren aquellas personas que uno considera "buena gente", probablemente con las pequeñas miserias y defectos que cada uno llevamos a cuestas, pero que son el espejo donde mirarse en este mundo tan injusto y que a lo largo de la vida lo han hecho con valentía, sin venderse al mejor postor, sin claudicar de sus principios, sin creerse los mejores, aunque, de alguna manera , lo hayan sido. Labordeta fue uno de esos tipos
La radio me ha dado la triste noticia. Se ha muerto esta noche José Antonio Labordeta. Una enfermedad “cabrona” se lo ha llevado. Cantautor, poeta, político y hombre comprometido. José Antonio Labordeta ha muerto en Zaragoza a la edad de 75 años. Labordeta se dedicó inicialmente a la enseñanza y, a lo largo de muchos años, también a la música, la poesía, la política y la televisión. Seguramente el momento más antológico de este aragonés socarrón, fue en marzo de 2003 cuando, en un debate con el entonces ministro de Fomento, Álvarez Cascos, mandó literalmente "a la mierda" a la bancada del Partido Popular, que le impedía hablar y se burlaba de él, con referencias despectivas a su participación en el programa de TVE Un país en la mochila.
Todos morimos, pero cierto que la muerte de los mejores se nota más.
Hasta siempre, compañero

