La Jauría humana a la caza del rumano


Otra vez vuelve la España negra. Ha ocurrido en Guadalcázar, aquí cerca. Unos rumanos, residentes en la Peñalosa (Fuente Palmera), fueron buscando un desguace y acabaron en el cuartel de la guardia civil con el cuerpo lleno de moratones por los golpes recibidos. La psicosis alentada por los medios informativos, en Andalucía y en España, por casos como el secuestro de la niña onubense Mari Luz o por el caso Madelaine se cebó el lunes pasado con cinco inmigrantes rumanos que fueron agredidos por vecinos del pueblo vecino de Guadalcázar. El grupo de vecinos persiguió y retuvo a los rumanos en una carretera a las afueras del municipio. Les acusaban de haber intentado secuestrar a un menor, algo que no ocurrió. Por lo leído; la alarma surgió de un crío de 11 años de Guadalcázar. El chico estaba sentado en la puerta de su casa esperando a que llegara su familia para poder entrar. Un automóvil rojo, en el que viajaban los cinco rumanos, se paró cerca de él. Los inmigrantes querían saber dónde estaba un desguase de coches al que habían acudido para comprar otro coche. Pero el crío se asustó. Salió corriendo y avisó a un familiar suyo. Entonces, se organizó rápidamente una batida, al más estilo del Far west y los inmigrantes fueron interceptados en la carretera de Fuencubierta. "Dos coches se pusieron delante y otros dos detrás", recuerda en el periódico uno de los cinco inmigrantes que viajaban en el vehículo. Según el testimonio de las víctimas en el periódico, los vecinos golpearon el coche y rompieron un espejo retrovisor del vehículo. Se quejan de que la policía local que también llegó hasta el lugar no ordenó, ni hizo nada para que dejaran de pegarles. Una patrulla de la Guardia Civil fue la que finalmente puso orden y se llevó a los inmigrantes al cuartel. Los agentes comprobaron, con la declaración de varios testigos y concluyeron que contra ellos sólo pesaba el testimonio del chico de 11 años, quien sostenía que le "miraron mal". Los inmigrantes se fueron libres a las tres horas ya que los agentes no apreciaron "la existencia de comportamiento delictivo", según leo en el periódico.

Comprendo la histeria de los familiares del niño, pero también me pregunto por el alcance de la alarma si el origen de los ocupantes del coche hubiera sido tan español como el del chaval. ¿Se habría asustado el niño? ¿Habría considerado que le "miraban mal”? La familia habría emprendido una persecución en busca de venganza? Y lo que es peor; la pregunta que nadie hace ¿se extraña alguien de que la Guardia Civil a quienes se llevara detenidos fuera a los agredidos y no a los agresores?

La triste confusión de Guadalcázar se percibe, desde el odio al inmigrante, desde el racismo, desde la xenofobia. De la influencia de la televisión y de los medios de información. En Guadalcázar, de no ser por la aparición de los guardias civiles, por poco, ajustan cuentas con quienes no debían nada.. Con el suceso de Guadalcazar me viene a la memoria la historia de los “sacamantecas” cuando era un niño y también una película que hace muchísimo tiempo protagonizaron Marlon Brando, Robert Redford y Jane fonda, que no estaría mal volverla a ver; La jauría humana de Arthur Penn.La intolerancia convierte a un pueblo entero en una patrulla de vigilancia

31-01-2008

4 comentarios:

  1. Me siento conmovido e indignado, avergonzado por este país de nuevos ricos, ávido de descargar sus miedos y sus impotencias sobre el débil.

    Julio Anguita explicó un día la diferencia entre Pueblo y chusma. Su post lo ilustra perfectamente.

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  2. Angel Garcia31/1/08 18:27

    Pues menos mal que no los ahorcaron allí mismo..

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  3. Lo más triste del caso es que la mayoría de gente de Guadalcazar han sido emigrantes.!!!!!! Que malo es perder la memoria !

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  4. esto es poco. cuando empiece a faltar el trabajo vamos a ver lo que es bueno

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