Somos lo que somos




Somos el país del amiguismo y del enchufismo, los más torpes e inútiles llegan a puestos de responsabilidad porque un amigo/familiar/compañero/compadre/jefe..... les lleva en volandas hasta el mismo, donde pueden hartarse a demostrar que no valen ni para escuchar que llueve, sin que importe muy bien lo que hacen o a que se dedican. Leí en algún sitio una pregunta que nadie me sabe responder ¿cuantos asesores o cuantos cargos de confianza hay en España?. O la pregunta que siempre nos hacemos del funcionamiento interno de los partidos, donde escalan puestos los más dóciles o los más sumisos al jefe. Con unos mecanismos más propios  de la mafia que de unas organizacioness democraticas, como habla  la Constitución. La democracia interna -todos- los partidos se la pasan por el forro de sus caprichos. Nosotros, la sociedad, necesita que alguien coja, de una puta vez, una buena escoba y limpie las instituciones de mequetrefes, babosos y mangantes..... Los que se declaran demócratas de toda la vida, o los que presumen de oposición al franquismo, deberían recordar que están (estamos) traicionando la esperanza de miles de personas que lucharon y sufrieron por un sistema mejor, libre y justo, como cantaba en una canción Labordeta. O lo que expresaba Forges en una viñeta genial hace unos meses: “España no tiene Mafia porque no la necesita”.

La mayoría no entra en la política para servir a sus vecinos, para mejorar su pueblo, para trabajar por la comunidad o luchar por una sociedad nueva. Una parte muy importante utiliza la política para su beneficio propio. Muchos entienden la política como una ocupación, como un trabajo, como una salida profesional no como un puesto para servir a los ciudadanos. Alguien dijo que somos el resultado de siglos de incompetencia. De esas secuelas estamos asistiendo a la pobreza más absoluta de nuestras instituciones. Para que sirven nuevas leyes o , por ejemplo, una nueva constitución si la que tenemos no se cumple. ¿Para qué (coño) queremos hacer una nueva?. O como cuando se habla de rescatar a la banca, al país…. pero, ¿quién nos rescata a nosotros? Los culpables de esta situación tiene nombre, nosotros mismos. Cuando te encuentras con respuestas como ''No tengo tiempo'', ''Uy, política!!! No quiero saber nada'' o el más común de todos ''Yo de los políticos y la política paso''.  Y así, con esta actitud, los ciudadanos tenemos justamente lo que nos merecemos.  Sómos lo que somos. Os dejo con el gran Labordeta



2 comentarios:

  1. Aunque siento un enorme pesar por las verdades que dices... siempre es un placer acudir a tu blog y leerte. Gracias y también por la canción tan bien elegida del maestro Labordeta. Un abrazo.

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