Llamadme facha

Banalizan, pervierten el exilio, la democracia, los presos políticos y hasta el fascismo. Este siglo les parece demasiado aburrido. A los jueces le dicen una cosa. Ante la CUP, dicen otra . Por separado, no dicen lo mismo que juntos. Y en privado otra diferente que en el Parlament. Y así, jugando con los catalanes y con cierta izquierda que algún día hablaremos de la reverencia al supremacismo insolidario. El nacionalismo debería ser el adversario de la izquierda. Si algo he aprendido en todo este cacao es que de esa "izquierda" yo me bajo.

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